Mujeres en el Gotcha.Un articulo que encontré en un blog. Narra sus experiencias en el juego y tener la misma actitud ante la vida.
La sensación de estar ahí dentro, en ese campo, escuchando balazos por todos lados y gritos de víctimas, es estresante pero divertido. Siempre que lo he vivido no he podido evitar pensar en cómo sería una guerra de verdad, lo horrible que debe ser y lo mucho que espero nunca en mi vida tener que estar en esa situación. Dejando eso a un lado, me enfocaré en el juego.
Los campos de batalla son todos distintos. Las pistolas y las balas de todos tamaños y colores. Los equipos varían siempre, sólo esperas que te toquen compañeros que no se equivoquen y te disparen a ti. Estás confundid@ la mitad del tiempo, no estás segur@ de hacia donde van tus balas, todo es caos. Increíble caos. (¿Va sonando familiar?)
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El juego tiene varias reglas, sobre todo de seguridad: mantener el seguro de la pistola puesto si no estás dentro del campo, nunca entrar sin casco, etc., etc. El objetivo más común es aniquilar al enemigo antes que él a ti. Ya con todo esto sabido hay algo que es básico en este juego. Si no sales a disparar, es muy aburrido. Si no te arriesgas, no juegas y si no juegas, no sabes si puedes ganar. ¿Todos escondidos? ¿A quién le interesa eso? Para poder jugar, alguien se tiene que descubrir primero. Alguien tiene que asomar el pecho. ¿Te arriesgas? Sí. ¿Te puede doler? Por supuesto. Pero esa adrenalina (que no les gusta a todos), esa sensación de peligro, de poder y de estar viv@, no te la quita nadie.
Si en la vida, si en el amor, no asomamos el pecho, nos mantenemos escondidos. ¿Para qué vivimos? Las balas rozaran, los gritos se escucharán, el miedo estará latente, pero…estaremos vivos. No siempre pierdes, no siempre te disparan a matar, no siempre matas. Sí, quedarás manchad@, quedarás marcad@, quedarás con raspones, tierra, sudor y tod@ adolorid@, pero al final jugaste. Al final asomaste el pecho. Quien se queda escondid@, sólo escucha los gritos y las balas e imagina lo peor, se lo imagina peor de lo que realmente es. Esconderte, te lleva a la parálisis y eso te lleva a la mediocridad, a lo gris.
Cuando es un juego justo, cuando todos tienen las mismas cantidad de balas y pistolas, entonces todo se vale menos esconderse, Quien se quiera esconder, mejor que no entre al campo de batalla. Y quien quiera jugar, que lo haga sólo ahí dentro y siempre con casco.









